Caso de uso
Voicebot de IA para resolución de pagos y gestiones ciudadanas

Resumen
¿Cuántas llamadas se quedan esperando en la centralita de un ayuntamiento antes de resolverse? Schaman despliega un asistente de voz con inteligencia artificial que se conecta a los sistemas municipales, identifica al ciudadano y resuelve directamente pagos, citas o consultas sobre expedientes, escalando a una persona solo cuando hace falta.
Problema
- Sobrecarga en la gestión de atención ciudadana: las administraciones destinan la mayor parte de sus recursos a procesos complejos y fragmentados.
- Baja capacidad para implementar mejoras: solo una pequeña parte del esfuerzo se dedica a desarrollar soluciones que impacten directamente al ciudadano.
- Fragmentación de sistemas internos: los funcionarios deben navegar entre múltiples plataformas para resolver consultas.
- Dificultad en el acceso a información en tiempo real: la resolución de solicitudes requiere datos actualizados que no están centralizados.
- Demoras y respuestas inconsistentes: la complejidad operativa genera tiempos de espera prolongados y falta de homogeneidad en la atención.
- Limitaciones horarias y procesos manuales: la atención depende de disponibilidad del personal y de tareas repetitivas no automatizadas.
- Falta de personalización en la atención: los servicios no se adaptan a las necesidades específicas de cada ciudadano.
Solución
Modelo de despliegue
Región de alojamiento de datos
Modelo de venta
Análisis del encaje GovTech
Aplicaciones reales
Nº de aplicaciones
0
CPVs
Solución desarrollada por
Heading
Schaman automatiza con inteligencia artificial la atención al cliente en las telecomunicaciones, uno de los sectores con mayor volumen y exigencia de soporte. Aunque todavía no ha trabajado con la Administración, cuenta con clientes de primer nivel como Vodafone, MasOrange o Telefónica y ha crecido con fuerza en los últimos años.
Su valor diferencial está en resolver cada consulta desde su origen: la plataforma identifica qué necesita el usuario a partir de su historial, sin preguntas innecesarias, y le guía hasta la solución por cualquier canal. Cuando interviene un empleado, actúa como copiloto y le propone en tiempo real el diagnóstico y los pasos a seguir, sin que tenga que dominar cada procedimiento. Para los servicios de atención ciudadana de una Administración, esto supone reducir esperas, resolver más consultas a la primera y dar a cada empleado el apoyo de su compañero más experto.
