Caso de uso
Sistema inteligente de detección temprana de lunares potencialmente cancerígenos mediante sensores e IA
Problema
Actualmente, la detección de lunares sospechosos depende en gran medida de revisiones médicas periódicas o de que el propio usuario detecte cambios visibles en su piel. Esto puede provocar que algunas lesiones pasen desapercibidas durante demasiado tiempo.
Además, muchas personas no cuentan con conocimientos suficientes para diferenciar un lunar normal de uno que podría ser peligroso. Factores como cambios de forma, color, tamaño, textura o evolución pueden ser difíciles de valorar sin experiencia médica.
También existe un problema de accesibilidad, ya que no siempre es rápido o sencillo conseguir una cita dermatológica, especialmente cuando el usuario solo quiere resolver una duda inicial sobre un lunar concreto.
Solución
La solución propuesta consiste en un dispositivo portátil, similar a una pequeña linterna inteligente, que el usuario pueda colocar sobre el lunar para capturar imágenes y datos mediante sensores. El dispositivo analizaría el lunar con ayuda de inteligencia artificial y ofrecería una evaluación orientativa del nivel de riesgo.
El sistema tendría en cuenta diferentes características del lunar, como la simetría, bordes, color, diámetro, textura y evolución respecto a mediciones anteriores. Además, al guardar un historial de imágenes, permitiría detectar cambios progresivos que podrían no ser evidentes a simple vista.
La información se mostraría en una aplicación móvil de forma sencilla y comprensible. El objetivo no sería diagnosticar directamente, sino ayudar al usuario a decidir cuándo es recomendable acudir a un profesional sanitario.
Aplicaciones reales
Aplicaciones destacadas en clientes
El sistema podría utilizarse en el ámbito doméstico para que las personas realicen un seguimiento periódico de sus lunares y reciban alertas cuando se detecten cambios relevantes.
También podría aplicarse en farmacias, centros de atención primaria, clínicas dermatológicas o campañas públicas de prevención, funcionando como una primera herramienta de cribado antes de derivar al paciente a un especialista.
Otra aplicación destacada sería el seguimiento de pacientes con mayor riesgo, como personas con muchos lunares, antecedentes familiares de melanoma o piel especialmente sensible al sol.